Impuestos, persona y familia: ¿hasta cuándo?

Taxes, person and family

Nuestro sistema tributario comete graves injusticias contra la persona y la familia, pilares fundamentales de nuestra sociedad. ¿Hasta cuándo tendremos que esperar que el Estado las reconozca y las repare?

Las personas naturales y sus familias reciben hoy en Chile un trato más oneroso que las empresas. El impuesto que se aplica a las empresas es de 17%, en tanto que las personas pueden llegar a pagar hasta un 40%. Sin duda, ésta es la primera y más grave injusticia de nuestro sistema tributario. Cuando una empresa determina su impuesto puede deducir de sus ingresos todos los gastos que fueron necesarios para generar su renta, mientras que las personas naturales no tienen la posibilidad de rebajar ciertos gastos de vida. En un caso extremo, en que los gastos de una empresa fueran superiores a sus ingresos, la empresa no tendría que tributar. Esta situación de injusticia se agrava si se considera que las empresas y las personas más pudientes muchas veces tienen la posibilidad de rebajar o evitar sus impuestos, acudiendo a la asesoría de expertos, mientras que los contribuyentes de rentas medias y bajas normalmente no tienen esa posibilidad.

Otro problema de nuestro sistema tributario es que trata de la misma manera a contribuyentes con distinta composición familiar. Si comparamos a dos sujetos con idénticos ingresos, pero diferentes niveles de gastos, veremos que el sistema tributario les exige a ambos el pago de impuestos personales (Impuesto de Segunda Categoría e Impuesto Global Complementario) por igual monto. Uno de estos sujetos puede ser soltero y tener escasos gastos de subsistencia. El otro, en cambio, puede ser un padre de familia, con elevados gastos de vivienda, alimentación, vestuario, salud, educación, entre otros, quien, además, puede tener a su cargo un hijo discapacitado o sus padres ancianos. ¿Tienen estos dos sujetos la misma capacidad para contribuir al mantenimiento del Estado? ¿Cuál es la justificación para que la ley trate de la misma manera a personas que están en una situación tan distinta?

Dos impuestos más que atentan gravemente contra las personas naturales y sus familias son el impuesto territorial (conocido como "las contribuciones") y el impuesto de herencia. El primero de ellos obliga a pagar un tributo sobre la vivienda familiar con recursos que normalmente ya pagaron impuesto a la renta; las empresas, en cambio, pueden rebajarlo como gasto. El segundo grava típicamente los bienes que los hijos reciben en herencia de sus padres, que fueron adquiridos con recursos que, también, ya pagaron impuesto a la renta.

Estos ejemplos van al fondo del problema: ¿por qué debemos las personas naturales seguir esperando que el Estado reconozca estas injusticias?

El derecho comparado nos enseña que en muchos países las personas naturales pueden deducir de sus ingresos ciertos gastos señalados por la ley, como por ejemplo, de subsistencia propios y de sus familiares dependientes, de vivienda, de educación y de salud.

Consideramos que un sistema tributario justo no puede perder de vista la real capacidad contributiva de las personas. Estamos concientes de que la adopción de medidas como las que se sugieren complican la administración tributaria, pero estimamos que ese reparo no puede ser la justificación para mantener un sistema tributario injusto, con una carga tributaria que no sea distribuida en función de la verdadera capacidad contributiva de las personas.

Ha llegado el momento de corregir estas injusticias por medio de mecanismos que consideren la rebaja de los impuestos personales, la posibilidad de deducir ciertos gastos y la eliminación del impuesto de herencia.

A fair tax system may not lose sight of taxpayers' real capacity to pay.

In Chile, individuals and their families receive today a more onerous treatment than companies. The Company Income Tax rate is 17%, while persons may pay up to 40%. Undoubtedly, this is the first and most serious injustice of our tax system. When a company calculates its income tax it may deduct from its revenues all the expenses needed to generate said revenues, while natural persons may not deduct certain daily life expenses. This inequity is made worse if we consider that both companies and the wealthy may reduce or avoid taxes with expert advice, while middle and low income taxpayers have no access to it.

Another problem in our tax system is that it affords the same treatment to taxpayers with different family compositions. If we compare two persons with identical incomes, but different expense levels, we will find that both of them must pay exactly the same Personal Income Tax. One of these individuals can be single and have low personal expenses, while the other may be a father with significant housing, food, clothing, health and education needs, among others. Do these two taxpayers have the same capability to contribute to State sustenance? On what grounds does the law treat in the same manner people in so contrasting conditions?

In addition, real estate taxes and inheritance taxes also have a seriously adverse effect on natural persons and their families. The first one obligates to pay taxes on the family home with funds that already paid personal income taxes; companies, on the other hand, may deduct real estate taxes as expenses. The second one normally taxes the property that descendants receive from their parents, where said property was bought with resources that were also subject to income taxes.

Compared law teaches us that in many countries individuals may deduct from their income certain expenses such as, for example, those related to their own and their family dependents' subsistence in areas like housing, education and health.

We are well aware that the measures suggested here increase tax administration complexity, but we believe that this objection may not uphold the maintenance of an unfair system, which creates a tax burden that is not distributed making allowances for people's contributing capacity.

The time has come to correct these injustices with mechanisms that consider lower personal income taxes, the possibility of deducting certain expenses and the elimination of inheritance taxes.

Arturo Alessandri C.